Desafía el frío de las montañas y prospera donde pocos colibríes se aventuran.
Por encima es verde iridiscente, con las coberteras supracaudales broceadas y la cola verde a verde broce. Las remeras son negruzcas. Por debajo, desde el mentón, pasando por la garganta y el pecho a la región ventral, es blanco. Los costados son color verde.
Es un colibrí solitario, que esporádicamente se agrupa con otros de su especie para forrajear en el mismo arbusto cuando el recurso escasea. Visita flores de diferentes especies que se encuentran cerca del suelo, aunque también puede visitar árboles muy altos como Erythrinas.